Leyenda de Juan Soldado, Mitos y Leyendas del Norte de Chile, Mitos y leyendas Chilenas

12.08.2014 19:37
 

Leyenda del cerro de Juan Soldado

 
 
EL CERRO DE JUAN SOLDADO
 
 
 
La primitiva ciudad de La Serena era mucho más hermosa que la actual. Vivía en ella un joven bien parecido, pero pobre, a quien llamaban Juan Soldado, nombre que, en recuerdo suyo, se puso después al cerro cerca del cual aquella ciudad estaba edificada. 
 
Juan Soldado se enamoró de la hija única de un cacique riquísimo, que habitaba a tres leguas de la ciudad. Como el cacique era ambicioso, se opuso a que se casara con un pobre. 
 
Los enamorados resolvieron huir, para casarse en la iglesia de La Serena, pues la joven era cristiana. Así lo hicieron, y en el momento en que el sacerdote bendecía el matrimonio, gente del pueblo llegó a la iglesia con grande alboroto, diciendo que el cacique, a la cabeza de sus mocetones, se aproximaba a la ciudad, jurando destruirla, después de matar a los enamorados. Nadie sabe lo que pasó, pero es lo cierto que en el momento en que el cacique, con sus guerreros, pisó los suburbios, la ciudad se desvaneció. 
 
Recorrieron el campo donde estaba situada, pero no la encontraron aunque la andaban pisando. En ciertas noches, singularmente los sábados, los que pasan cerca del sitio en que estuvo edificada oyen música y canciones, y el Viernes Santo la ciudad se hace visible a los que contemplan desde lejos, pero se borra poco a poco ante los ojos de los que pretenden llegar a ella. Otra versión es la que dice que existió en la Colonia un soldado español llamado Juan. 
 
Cierto día mató en la calle a dos vizcaínos ricos que se habían burlado de él al verlo pobremente vestido. Sólo quedó en el suelo su espada acusadora. El hombre desapareció. Meses más tarde, en lo alto de un cerro lejano se encendía todas las noches una luz. Al año se extinguió. 
 
Cuando los curiosos visitaron este punto hallaron allí al soldado Juan, muerto y amortajado en un hábito monacal. En esa soledad el asesino había expiado su doble crimen. Se denominó ese punto el cerro de Juan Soldado. Y de allí el nombre actual

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El Umpillay

 
 

 

Las extrañas criaturas de Pampa Acha (Arica-Chile)

 
 
Entre julio y agosto del año 2004, una serie de extraños avistamientos fueron registrados en la prensa chilena, con respecto a la aparición de unas criaturas desconocidas, que al parecer tienden a hacerse visibles, de vez en cuando, en el desierto del norte chileno: principalmente en la denominada Pampa Acha, situada entre Iquique y Arica. He aquí la historia:
 
Los testigos de las extrañas apariciones fueron dos miembros del Ejército Chileno, junto con sus respectivas familias, cuando se desplazaban por la carretera, de noche, rumbo a Arica. Lo interesante del caso es que los avistamientos fueron realizados en fechas distintas, pero en el mismo extraño lugar.
 
Ambos casos fueron registrados por los diarios. El primer avistamiento se notificó a primeros de agosto: la familia Abett de la Torre-Díaz, suboficial del Regimiento Cazadores de Iquique, y cuyos integrantes viajaban hacia Arica dos semanas antes, cuando fueron sorprendidos por cuatro de estos seres que los abordaron por encima de su vehículo y después por la parte delantera: mientras se desplazaban, observaron pasmados cómo, salidos de la nada, seres similares a reptiles erguidos, con brazos cortos, y que se desplazan a gran velocidad, atravesaban por encima y frente a su vehículo: según los testigos, estos seres tienen las extremidades inferiores más grandes que las superiores. Son de color gris y una altura cercana a los dos metros. El encuentro les causó tal conmoción, que quedaron en silencio por algunos minutos y con la urgencia de llegar cuanto antes a la ciudad.
 
En otro testimonio, se dió apenas unas semanas después: había ocurrido antes, el 29 de julio, a las 9 de la noche; Darío Riquelme conducía su camioneta, viajando junto al oficial de reclutamiento del Ejército, sito en Arica, Hernán Cuevas, su esposa y dos hijos menores, cuando vieron también a los extraños seres en medio de la carretera.
 
"Mis acompañantes dijeron: Mira la tremenda bestia"- relató Cuevas-, "y yo atiné a frenar". Después de algunos minutos pasó el segundo y éste fue más sorprendente porque era igual que un dinosaurio, de dos patas y de unos muslos que se le notaban bastante", dijo Riquelme. Según la descripción de estos testigos, las figuras eran de color gris y no tenían pelo; a uno de ellos, que cruzó frente a su auto un par de minutos después, lo puedieron alcanzar a ver con total detenimiento tanto él como Hernán Cuevas y su hija de 12 años.
 
"Íbamos en el auto con mi familia y un amigo, cuando se apareció un animal con cabeza de perro, pero parado como los canguros. Cruzó y no se vio más. Sin embargo, al seguir nos encontramos con otra criatura que se veía con mayor claridad. Parecía un dinosaurio con actitud reptiloide", relata Cuevas. Añadió también que una vez que los seres desaparecieron, su hija Tania -de 12 años- fue la primera en sacar la voz. "Mi niña estaba muy nerviosa y yo demasiado impactado, así es que decidimos parar un rato en la carretera. Al final concluimos que algo raro vimos aunque no sepamos qué era", acotó.
 
 
¿Qué son estos extraños seres?, las opiniones de los expertos que han investigado el tema, son divididas:
 
Según el investigador de fenómenos paranormales Jaime Ferrer, afirmó que había recibido varios informes "que denuncian la presencia de extraños seres con patas de canguro (...), porque todo este tipo de seres siempre está más vinculado con los reptiles. Se tratan de seres con una biología molecular completamente diferente a todo lo conocido, es decir, pueden o no ser percibidos por el ojo humano".
 
Por su parte, el mismo investigador también agrega: "de hecho, los aimaras los conocen con el nombre de Umpillay. Los veían bajar de los cerros y succionar la sangre de los animales. Muchos se comían esas víctimas porque creían que era alimento dejado por sus dioses", explica. Acota también que se los relacionan con el chupacabras debido a la ignorancia de no saber qué son realmente: "son antiguas entidades no naturales y no animales de nuestra fauna que pueden venir de ingeniería genética no convencional de culturas como la egipcia o la babilónica", concluye convencido.
 
¿Extraterrestres?, ¿criaturas olvidadas de un pasado remoto?, ¿alguna especie desconocida por la ciencia, mora en el desierto de Arica?, lamentablemente, este extraño expediente queda abierto hasta saber la verdad, pero vale la pena acotar que también es conocido, que la zona de desierto próxima a Arica, es reconocida como una posible locación de lo que se denomina "vortex", o portal